En el marco del Vía Crucis nivel ciudad, cuyo lema fue "Con trabajo digno construimos caminos de paz", se vivió una jornada de servicio, convencidos de que la paz se siembra con gestos concretos.
Poniendo en práctica la obra de misericordia "dar de beber al sediento", con agua, café y mate cocido, y fundamentalmente, con el corazón dispuesto, se salió al encuentro del prójimo, transformando el esfuerzo compartido en un puente de fraternidad.
